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Bilbao
combina en un saludable equilibrio
sus tradiciones más arraigadas
con las tendencias más
actuales, ambas reforzadas con
la consolidación de la
Villa como ciudad de servicios.
La importante cultura gastronómica
tiene un lugar central dentro
de las costumbres más
bilbaínas. En la ciudad
existen numerosos restaurantes
de calidad, que ofrecen lo mejor
del arte culinario vasco. La
abundancia de materias primas
ha favorecido el crecimiento
de una cocina en expansión
que ha obtenido el reconocimiento
de sus virtudes en todo el mundo.
Y
esta pasión se refleja
en una de las costumbres vascas
más populares, que se
cultiva en Bilbao de forma especial:
el “txikiteo” o
“poteo”. Mientras
se toman “txikitos”
–vasos pequeños
de vino- o “zuritos”
–de cerveza- es habitual
ver a determinadas horas a muchos
bilbaínos recorriendo
los bares de la ciudad mientras
degustan los habituales “pintxos”,
pequeños aperitivos de
diferentes ingredientes. Se
puede encontrar desde los “pintxos”
más sencillos y tradicionales
hasta imaginativas y sofisticadas
delicias culinarias. En Bilbao
se celebra todos los años
un tradicional concurso de pintxos
en el que participan bares y
restaurantes de la Villa.
Esta cultura también
se refleja en algunas de las
festividades más populares
de la ciudad, como en Santo
Tomás, el 21 de diciembre.
Ese día se exponen en
Bilbao los productos tradicionales
de los “baserris”
(caseríos) y todo el
mundo puede acercarse a comprar
o a degustar estas delicias
en un ambiente festivo. Es habitual
probar el talo con chorizo y
el txakoli.
Pero la ciudad cuenta con otras
fechas muy señaladas
para sus vecinos. Una de ellas
es el 11 de octubre, día
de la Virgen de Begoña,
patrona de los vizcaínos
y conocida como la “Amatxu”.
Ese día sobre todo, aunque
también el día
15 de agosto, se celebra una
peregrinación hasta la
Basílica de Begoña,
uno de los grandes símbolos
de Bilbao. Las importantes tradiciones
religiosas también se
reflejan en las procesiones
de Semana Santa.
En
agosto la ciudad celebra sus
fiestas, en las que se mantiene
muy presente el aspecto gastronómico.
Todo Bilbao se vuelca en una
celebración que se prolonga
durante nueve días y
otras tantas noches y que se
desarrolla fundamentalmente
en la calle, pero que se vive
en otros muchos ámbitos.
Los fuegos artificiales que
iluminan la Villa todas las
noches son una cita obligada
para los bilbaínos, así
como los conciertos y los espectáculos
teatrales, que están
presentes durante toda la Semana
Grande.
Otro de los motivos de orgullo
de la Villa es su equipo de
fútbol, el Athletic de
Bilbao. La pasión por
este deporte y la devoción
por “los leones”
se palpa en todos los rincones.
El estadio del Athletic, San
Mamés, conocido como
“La Catedral”, es
otro de los símbolos
de la ciudad.
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