Parque
Etxebarria:
Lo
que hace sólo 25 años
era una fundición de
acero se reconvirtió
en inmenso parque público
en el primer ejemplo de reconversión
de ciudad industrial a ciudad
de ocio, allá por los
años 80. Se trata de
un amplio espacio en cuesta
sobre una de las laderas que
rodean el valle en el que se
ubica la ciudad, lo que permite
disfrutar de una de las mejores
vistas sobre la zona centro
y especialmente, sobre el Casco
Viejo y el Teatro Arriga, visión
que permite comprender por qué
a Bilbao se le denomina cariñosamente
como el ‘Botxo’
(hoyo). En el centro del parque
Etxebarria, se conserva una
chimenea original como homenaje
a la antigua fundición,
un hito que puede verse desde
casi cualquier punto de la ciudad.
|